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Las perlas y las emperatrices

Las perlas fueron muy queridas por los romanos y de hecho uno de los porches que daban a la céntrica Via Sacra fue llamado Porticus Margaritarias y allì tenían sus tabernae los comerciantes de perlas.
Los romanos conocieron las perlas después del tercer siglo antes de Cristo y las llamaron "margarita" de la palabra griega "margariths", tal vez derivada de la raíz (osadía, desprecio del peligro) que indicaría el valor de quienes, para hallar las perlas, se sumergieron en las profundidades del mar. [ 1]
Todas la matronas romanas aspiraban a poseer pendientes, llamados crotalia (de latìn crotalium es decir castañuelas, por el sonido que los granos emitìan en el contacto entre sí), formada con el número más alto de perlas como sea posible. Pero, especialmente desde la época de Augusto, las perlas se usaban no solo para joyería, sino también para decorar ropa y zapatos. El proceso natural de formación de perlas -el crecimiento de capas nacaradas alrededor del núcleo formado por un cuerpo extraño penetrado en la ostra- era bien conocido en la antigua Roma y Plinio lo describe en su Naturalis Historia (libro IX, 56) explicando que esto solo podría suceder cuando hubo tormentas en el mar con truenos y rayos; estos tesoros encerrados en ostras fueron llamados por Plinio "phisemata". [ 2]
Propio porque venían del mar a menudo se montaban perlas en joyas que tenían líneas estilizadas que recordaban las olas. Un ejemplo es una diadema encontrado en el área Vesubio donde estan montadas tres perlas excepcionalmente grandes; su color está definido por expertos en blanco-crema-gris, la forma es barroca oblonga y sus dimensiones son: mm 16.5 x 12 - 19 x13 - 19 x 12. El artesano se dio cuenta de la tiara trazando una sola placa de oro para recrear el motivo de las olas y colocando las perlas después de vaciar sus centro y pasado un hilo de oro para fijarlo al engaste. [ 3]
Las perlas, aunque ya conocidas en Roma, comenzaron a fluir en grandes cantidades en el siglo I aC con los grandes botínes de guerra; Las perlas, aunque ya conocidas en Roma, comenzaron a fluir en grandes cantidades en el siglo I aC con los grandes botínes de guerra; se dice que en el triunfo celebrado por Pompeyo- por haber liberado al Mare Nostrum del peligro de piratas, derrotado a los Partes, criado nuevas provincias y conquistado nuovas regiones moviendo vez más al este la frontera de Roma -, sobre los carros entre las muchas riquezas también desfilaron "33 coronas de perlas, una capilla o un templo dedicado a las Musas hecho de perlas con un reloj solar arriba; un retrato de Pompeyo también hecho de perlas ..." [ 4]
Las perlas también se convirtieron en simbolo de pertenencia a una clase social, de hecho, las clases bajas no podían permitirse el lujo de tenerlas por su costo y ademàs en el primer siglo antes de Cristo, durante el consulado de Julio César, fue promulgada una ley que prohibía su uso por las clases bajas. Coherente (!) con su posición, César a su amante de toda la vida, Servilia, le regalò una perla que costaba 6 millones de sestercios, cuando a un legionario le pagaban 900 sestercios por año Las perlas eran un verdadero símbolo de la ostentación de la riqueza y, por esta razón, muy sesgadas por los filósofos estoicos y por algunos escritores del tiempo que se refieren a la locura de las mujeres por las perlas y joyas en general (Tácito, Annali, III, 53) y que se quejan de la gran pérdida de dinero para su compra (Plinio, Historia Natural, XII, 84) y para probar esto, en Naturalis Historia, Plinio cuenta la leyenda del desafío ganado por Cleopatra contra Antonio para demostrar que una reina como ella podría haber servido un almuerzo de 10 millones de sestercios. [ 5]
Pero también hay otras leyendas sobre las perlas; las perlas eran queridos por las diosas y una leyenda dice que, dado que las perlas eran un regalo apreciado por Venus, Julio César hizo una coraza de perlas pescadas en Inglaterra como regalo a Venus Genetrix a la que había dedicado un templo.Esto porque la perla era considerada una fruta de amor y por esto querida por Venus, diosa del amor y de la fertilidad.
Las mujeres de la dinastía Julio-Claudia, y después de ellas los demás emperatrices hasta Teodora usaron las perlas para la joyería y diademas; más allá de los simples alambres de perlas que adornan su cabello como el de Faustina menor que aparece en un sesterzio, hay otros más ricos en decoraciones. La ramas en voluta fueron muy apreciado en la edad de Claudio y Adriano (Sabina) cuando aparecen también palmettos, dobladillos terminados con perlas o, segùn la técnica del opus interrasile, formados por flores de loto y palmeras, como en la diadema de Antonia Minor de la estatua encontrada en el ninfeo de Baia. [ 6]
Sin embargo, todas las mujeres romanas amaron las perlas; los artesanos hacìan pasadores adornados con perlas de que las mujeres de las clases con menos recursos adornaban su pelo y cualquiera podía, trataba de conseguir como regalo una línea margaritarum, lo que hoy se llama "hilo de perlas". [ 7]



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Foto:

  • Pendientes de oro y perlas - Colección Castellani, Museo de Villa Giulia, Roma
    Pendientes de oro y perlas - Colección Castellani, Museo de Villa Giulia, Roma
    FOTO 1
  • Pendientes de perlas, siglo I aC, encontrados en Oplontis
    Pendientes de perlas, siglo I aC, encontrados en Oplontis
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  • Tiara con perlas engastadas in oro trabajada en calados - Joyería de la zona del Vesubio
    Tiara con perlas engastadas in oro trabajada en calados - Joyería de la zona del Vesubio
    FOTO 3
  • Retrato de mujer, temple en tabla de madera de Fayum, siglo II aC
    Retrato de mujer, temple en tabla de madera de Fayum, siglo II aC
    FOTO 4
  • (J Jordaens - El banquete de Cleopatra, Museo Hermitage de San Petersburgo
    (J Jordaens - El banquete de Cleopatra, Museo Hermitage de San Petersburgo
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  • Antonia la Joven - Estatua encontrada en Baia, detalle de la cabeza con diadema
    Antonia la Joven - Estatua encontrada en Baia, detalle de la cabeza con diadema
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  • Denario, emisiòn II seg. D.C.- Faustina Minor, esposa de Marco Aurelio, con diadema de perlezuelas
    Denario, emisiòn II seg. D.C.- Faustina Minor, esposa de Marco Aurelio, con diadema de perlezuelas
    FOTO 7

Bibliografia:

  • Enrico Butini: Analisi gemmologica ed esame glittologico delle gemme. Osservazioni di tecnica costruttiva orafa. In “I monili dell’Area Vesuviana – “L’Erma” di Bretscheinder