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Hortensia mujer abogada

Hortensia mujer abogada

A la mujer romana no se le reconocieron derechos, desde el episodio emblemático de la "Violación de las Sabinas" tuvo que someterse a la protección de un hombre, primero su padre y despuès,cuando se casó, de su marido; las únicas a las que se les reconoció, en una ley de las XII Tablas, cierta independencia fueron las Vestales:

Feminas, etsi perfectae aetatis sint, in tutela esse, exceptis virginibus Vestalibus
Las hembras, aunque sean mayores de edad, deben estar bajo tutela, excepto las vírgenes vestales.

Las mujeres, ya fueran prostitutas o matronas, no podían decidir sobre sí mismas, sus posesiones, sus hijos y las razones dadas eran l'ignorantia iuris (desconocimiento de la ley), imbecillitas mentis (inferioridad natural), infirmitas sexus (debilidad sexual), levitatem animi (levedad de espiritu); por lo tanto, era muy poco probable que la mujer pudiera hablar en público para defenderse a sí misma o a otra persona, pero hubo excepciones.
Entre ellas se encuentra Hortensia, quien defendió en el 42 a. C. las razones de las mujeres romanas contra un impositivo dado por codicioso y su oración se considera extraordinaria no solo por el carácter excepcional del hecho sino también por los argumentos que utilizó Hortensia.
Hortensia era hija de Quinto Hortensio Hórtalo, famoso abogado y rival de Cicerón, que había alcanzado los más altos cargos hasta ser elegido cónsul en el 69 a. C.; él había permitido que su hija tuviera una educación superior, la que los romanos reservaban solo para los niños varones.
Las mujeres de la aristocracia romana eran conscientes de su competencia jurídica y de sus dotes de oratoria y cuando se sintieron injustamente castigadas por una decisión de los triunviros Octaviano, Antonio y Lépido que imponía un fuerte impuesto a las matronas, le pidieron que defendiera sus razones ante los jueces en público.
A las razones que habían inducido a los triunviros a decretar el nuevo impuesto que no solo era para generar ingresos para el fisco sino también para instar a un retorno al mos maiorum, poniendo fin al lujo que las matronas ostentaban con joyas y ropa refinada, Hortensia contrastó el valor de lo que las mujeres romanas habían dado en el transcurso de la historia de Roma y que ella también exaltó con una recriminación sobre el lujo que los mismos hombres mostraban. Además Hortensia demostró ser una hábil oradora porque supo utilizar los argumentos del derecho romano según los cuales a las mujeres se les negaba el acceso al poder y a los cargos judiciales y si se las excluía del poder de la misma manera no se les debía pedir pago de impuestos para su ejercicio.
Hortensia logró ganar parcialmente el caso de manera que solo se tributaron 400 matronas de las primeras 1400, pero el hecho sorprendió a la sociedad romana: una mujer que logró obtener el reconocimientos de los motivos de otras mujeres ante un tribunal masculino.
Fue tal la extraordinaria naturaleza del hecho que el historiador Valerio Maximo (Facta et dicta memorabilia, 8, 3, 1) vino a dar una interpretación del hecho que perturbó el espíritu del padre de Hortensia; en su relato habrìa sido el padre que utilizaba la voz de su hija como una herramienta.
Pero Hortensia tenía un precedente ilustre en Manilia, cuya historia narra Aulo Gelio en su obra Noctes Atticae (Noches áticas) .
Manilia en el siglo II a.C. fue llevada a juicio por un magistrado, el edil curul Hostilio Mancino, quien la acusó de apedrearlo. Manilia era una prostituta y apareció en el Senado sin abogado y quiso defenderse sola. Ella intervino ante el tribunal y pudo demostrar que Hostilio Mancino, magistrado y patricio romano, había acudido a su casa por la noche golpeando insistentemente a la puerta y como ella no abrió el magistrado trató de derribar la puerta, a lo que Manilia para hacer que se vaya, de la ventana. le había arrojado una piedra que lo golpeó en la cabeza; el tribunal reconoció las razones de la mujer y rechazó todos los cargos.
Después de Manilia en el primer siglo a.c. fue Maesia de Sentino quien se defendió sola ante la corte. El juicio de Maesia lo contó Valerio Maximo, quien justifica la decisión de defenderse sola por la falta de voluntad de cualquier abogado de sexo masculino para defenderla. Valerio Máximo no aclara cuál era el delito del que se acusaba a la mujer pero debió ser muy grave si fue juzgada por un tribunal presidido por un pretor y, además, si no había encontrado a nadie que quisiera defenderla.
La historia de Maesia es diferente a la de Manilia; esta era una meretriz inculta, esa es una mujer culta que se defiende porque està forzada, porque nadie se le hace cargo, y la historia de Afrania, esposa del senador Licinio Bucone, sigue siendo diferente. por que ella es una "provocadora" ...



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