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Delito de beso en público a una mujer honrada


«Quien violentamente besarà o intentarà besar en público a cualquiera mujer honesta, incluso si no realmente alcance el beso, pero sólo al lado del amplexo sexual o de otro tipo, caiga en la pena de la galeras a perpetuidad sino acostarse también a la de vida segùn la voluntad de Su Eminencia y la confiscación de los bienes».
Esta fue una disposición promulgada en los Bandos generales por el cardenal Silvio Valenti, Secretario de Estado del Papa Benedicto XIV, que se mantuvo en vigor hasta 1833, cuando Gregorio XVI publicó el nuevo procedimiento penal.
El cardenal Silvio Valenti Gonzaga fue responsable de la colección de muchas leyes diferentes e incluso extravagantes desde el 1740 hasta 1756, sin embargo, la gravedad extrema con la que se pretendía castigar "el beso en público" se explica cuando se aclara que la descripción de la delincuencia , claramente amaneramiento del siglo XVIII, en realidad castigaba el "stuprum" y había sido revisado sólo unos pocos años más tarde mediante la inserción de un resquicio por el que el delito se extinguìa si el delincuente de violación luego se casaba con su víctima.
El stuprum bien definido desde el derecho romano, era un crimen que involucró a diferentes tipos: de la simple violación, si se llevó a cabo con el consentimiento pleno y libre de la víctima; violación altamente cualificado si el consentimiento había sido extorsionado a través de la seducción, por ejemplo, mediante fraude o con una promesa de futuro matrimonio; violación violenta, o con el uso de la fuerza.
En la Roma de 700 la ley consistía en proteger a la mujer y la integridad de su familia, pero los casos que se presentaron fueron los más diversos: hubo el jóven esperanzado que sedujo a una niña con una buena dote que el padre no quería dar en matrimonio; hubo la chica sin dote que se dejó seducir porque entonces iba a encontrar un marido o una dote.
El tema de la mujer que sufre la violación ya estaba en la historia bíblica de la joven Susana - mujer de de Babilonia cuyo nombre tiene una raíz egipcia que significa "flor de loto", símbolo de la pureza - y dos jueces viejos que la acosan y luego acusan de manera injusta haber traicionado a su marido. Susana es el tema de la mujer violada y siguiendo las muchas representaciones a través de los siglos, se puede entender el "valor" que se le diò en diferentes momentos y en diferentes sociedades.
La iconografía de Susana y los viejos parece casi una compulsión a la repetición, hay tantas versiones hechas quizá cientos, pero tal vez aquella que más que cualquiera otra tiene el derecho de representar el arquetipo es sólo el lienzo de Artemisia Gentileschi, la pintora más famosa del siglo XVI en Roma que a los diecisiete años fue violada por el pintor que iba a ser su maestro, Agostino Tassi.
La historia de Susana se cuenta en la Biblia y como parábola morale y positiva que tiene un fin feliz, ha sido un tema casi abusado en todas las época. Entre las muchas obras tenemos la pintura de Rubens que se expone en la Galería Borghese de Roma.





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