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Vía Sacra, calle del lujo


Ya en la época de Tarquinio Prisco a lo largo de la Vía Sacra fueron construidos pórticos en que se abrían tabernae donde se vendían los más diversos productos; en el siglo V a.C. directamente en el Foro se abrìan tabernae para la venta de carnes procedentes del cercano Foro Boario: fue desde una carnicería que el padre de Virginia tomó el cuchillo con el que la mató cerca del Sacellum Cloacinae. A finales del siglo IV aC hubo un cambio importante: Gaius Menius, èl que derrotó a los Samnitas lavando la verguenza de las Horcas Caudinas , decidió hacer mejoras en el Foro construyendo algunas elevaciones spbre las tabernae en torno al gran espacio central del Foro donde tuvieron lugar en aquella época los Ludus Gladiatores, así que se hubieron más asientos para los espectadores.
La construcción de galerías por encima de las tabernae ocurrió en paralelo con la expulsión del Foro de los vendedores de comida, de hecho, se pensaba que para la forensis dignitas fuera necesario transformar las tiendas de tabernae lanienae en tabernae argentariae, de carnicerías en los bancos de cambiadores, usureros y banqueros, que ocuparon toda la plaza hasta el comienzo del Imperio; el gran cambio se llevó a cabo cuando la Basílica Sempronia fue reemplazada por la Basílica Julia, en el siglo I aC. Las tabernae con los bienes comunes se hallaban ahora ya a lo largo del Vicus Jugarius y del Vicus Tuscus donde comerciantes de alimentos se mezclaron con los artesanos.
En la Vía Sacra, durante la época imperial, las tabernae exhibieron los productos más preciosos: oro, plata, perlas y piedras preciosas, aromas y especias, primicias y alimentos refinados, instrumentos musicales, libros, guirnaldas. Sin duda, para mantener la dignitas a lo largo del vía sacra estuvieron de acuerdo las familias dueñas de las basílicas en cuyo frontespicio daban las tiendas. Las tabernae de la Vía Sacra estaban controladas por la gens Emilia, la gens Julia y la gens Domitia, tres familias que proprio durante el reinado de Augusto crearon fuertes lazos de parentesco.
La gens Aemilia era dueña de la basílica construida a finales del siglo III. AC y que aunque varias veces devastadas por incendios siempre fue restaurada (la última restauración data del siglo IV dC.), ademàs fue durante el reinado de Augusto que se ampliò el número de las tiendas con la construcción, en el espacio entre la basílica y la Vía Sacra, del Porticus Gaii et Lucii dedicado a los dos nietos y hijos adoptivos de Augustus. La gens Julia tuvo en su parte acabado de terminar la construcción de la Basílica Julia, la basílica más bella, rica y grande en aquel momento. La gens Domitia cuando construyó su domus al pie del Palatino, había construido en la parte frontal hacia la Vía Sacra un gran horreum, un edificio comercial a lo largo así 60 metros que tenía dos niveles sobre el suelo y una planta subterránea donde se trazaron siete habitaciones subterránea que, casi con toda seguridad, se utilizaron como almacenes para mercancías valiosas ...



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