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Los Dioscuros


Las tres columnas solitarias en el Foro testifican después de 2500 años, el culto de Roma por los Castores Divinos, los Dioscuros, los héroes que conquistaron la inmortalidad y de vivir para siempre en el cielo en forma de la constelación de Géminis.
El mito de los gemelos nace en Grecia y sus historia se entrelaza con muchas otras del mito: son los hijos de Zeus y Leda; ellos son educados como hijos de Tíndaro, esposo de Leda y mítico rey de Esparta; son hermanos de la hermosa Helena por la que estallò la guerra de Troya y Clitemnestra, esposa de Agamenón; son parte de los Argonautas que acompañaron a Jasón en la Cólquida a la conquista del vellocino de oro; raptan y luego se casan a Ilaira y Febe; derrotan en lucha Teseo que había raptado a Elena y después de esta prueba de valor y audacia, Zeus les da la inmortalidad.
Hasta entonces sólo habían sido unos esplendidos atletas: Cástor era un luchador y Pólux era un boxeador; convertidos en inmortales siempre estarán acompañados de un caballo y recibirán por Poseidón el poder para gobernar el viento y el mar. Desde la ciudad de Esparta, estrechamente ligada al culto de los Dioscuros, este llegò en la colonia itálica de Taranto, donde se construyó un templo; después el culto llegó a Roma, ya que fue acertado por una epígrafe y un material votiva de arcilla que fue encontrado en Lavinium en un templo donde llevaron a cabo los ritos de iniciación de los jóvenes.
Cuando llegó a Roma el mito de los Dioscuros fue adoptado de pronto tal vez incluso por las similitudes en su historia con la de los Orazios y Curiazios o, querendo asumir una razón más profunda, se percibiò como un culto purificantes y superior en la ciudad que había su acto de fundación en el fratricidio: Rómulo mata a Remo en una lucha por la supremacía mientras Pólux, inmortal, para hacer vivir su hermano está dispuesto a pasar la mitad de su tiempo en el Hades, juntos en la vida y en la muerte.
Similares pero diferentes, los Dioscuros fueron los campeones de la Laconia (reino de Esparta), que se oponía a Mesenia en cuyo trono sentaba Afareo que tenía dos hijos Linceo e Ida, nombrados los Afareidos, también ello campeones que participaron en la expedición de los Argonautas; los Dioscuros cuando vieron las promesas novias de Afareidos, Febe y Ilaria se sintieron "inspirado por el amor" y las raptaron. La pareja persiguió a los secuestradores y Linceo mató a Cástor y luego fue matado por Pólux; el resultado de la historia se encuentra con el mito que quería Castor hijo de Tíndaro, conque hombre, y Pólux el hijo semidiós de Zeus y, ademàs se conecta con la leyenda de que Júpiter les había dado la oportunidad de estar juntos para siempre, pasando un día en el Olimpo y un día en el Hades.
Esta vulnerabilidad hace los Dioscuros deidades accesibles y sorprendentemente más populares que no los dioses caprichosos de Olympus; son dioses de la luz, las estrellas de la mañana y de la tarde que surcan los cielos en sus caballos y, de hecho, son venerados como caballeros divinos a los que se puede pedir la protección y ir acompañados en el camino cambiante de la vida. A partir de esta representación de los Dioscuros desciende la leyenda que los hace campeones inmortales de Roma. El 15 de julio del año 499 a.C. el ejército de Roma dirigido por Aulo Postumio Albo con 24.000 soldados de infantería y 3.000 de caballería se enfrentò con un ejército de 40.000 infantes y 3.000 caballeros latinos en una batalla campal, de ferocidad y furia sin precedentes, conocida como la batalla del lago Regillo, cerca de una lago volcánico (cuyo cráter fue drenado en el siglo IV a.C.), en una zona plana cerca de la ciudad de Tusculum.
La batalla fue dura y también los comandantes se uniron a la infantería, pero el ejército de Roma comenzó a fallar y fue entonces que Aulo Postumio invocò la protección de los Dioscuros y prometió que iba a construir un templo en honor de ellos; poco después aparecieron dos guerreros que daban a la otra por la altura y se lanzaron a la lucha infundiendo coraje en los soldados de Roma que comenzaron a luchar con un nuevo impulso y pronto las suertes de la batalla se invirtieron.
Mientras que el ejército de Roma ganaba la batalla, Cástor y Pólux volaban sobre sus caballos en Roma y mientras los abrevaban en la Fuente Yuturna, dieron la noticia de la victoria.
Respetando el voto hecho por el consúl, el Senado decidió construir un templo dedicado a los Dioscuros en el Foro Romano cerca de la Fuente Yuturna; el templo fue consagrado en el 484 a.C..
Fue un edificio grandioso, construido elevado por encima de la Vía Sacra y os accedía mediante gradas en ambos lados de la escalera central, sobre bases adecuadas, eran las estatuas de Cástor y Pólux, con sus caballos. Del templo queda sólo una parte de las subestructuras, con tres columnas corintias aún en pie.
Se estableció una fiesta de guardar en honor de Los Dioscuros cada año a los Idus de julio, en el aniversario de la batalla del lago Regillo; en ese día los equites, de cuyos los gemelos eran las deidades tutelares, con una procesión pomposa llamada Transvertio Equitum, desfilaron en cinco mil desde el Templo de Marte en Puerta Capena y llegaban al templo de Cástor y Pólux en el Foro Romano para celebrar la victoria que Roma obtuvo con su ayuda.
Hay numerosas estatuas y representaciones de Cástor y Pólux en Roma; hermosas son las estatuas de la Fuente de Dioscuros en la Plaza del Quirinal, donde las estatuas de los gemelos y sus caballos son copias romanas de originales griegos que estaban ya en la antiguedad casi en la misma posición para proteger a la Termas de Constantino.





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