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La toba de Cueva Oscura


La ubicación geográfica que los romanos habían elegido para construir su ciudad, en el centro de caminos que desde el segundo milenio antes de Cristo utilizaron los antiguos habitantes de Latium Vetus, fue un acelerador de su expansión, sino también la principal causa de los enfrentamientos con los pueblos vecinos. Al comienzo del primer milenio aC, después de haber absorbido el pueblo de los Sabinos, Roma tuvo que chocar contra Veientes, un pueblo etrusco que controlaba el Valle del Tíber desde las campañas del norte hasta el campus Salinarum que se hallaba en la costa cerca la desembocadura del río.
Veyes controlaba el territorio en la orilla derecha del Tíber, también llamado Ripa Veientana, y sus riquezas: las salinas en la desembocadura del río, el campo y las canteras hacia arriba, es decir lo que era necesario para la expansión de una ciudad, poder garantizar la autosuficiencia de la población y la construcción de casas, templos, edificios públicos y obras de defensa contra posibles enemigos. El conflicto entre Roma y Veyes estalló en breve pero fue largo y terrible.
En el Ager Veientanus se consumó una entre las derrotas más dolorosas de la historia romana, la batalla de Cremera que casi canceló a la gens Fabia, pero también fue el escenario de una de las mayores glorias que un militaris vir podrían obtener: en 437 aC el pretor Aulo Cornelio Cosso derrotó y mató a Lars Tolumnius, el rey de Veyes, y por este él tuvo el reconocimiento por el Senado de Roma de spolia opima.
Pero fue sólo en el 396 aC que, formado un gran ejército y asignada la dictadura a Marco Furio Camilo, Roma será capaz de tomar Veyes; como dice Tito Livio, la ciudad cayó porque los romanos durante los largos meses de asedio cavaron un túnel a través del cual surgieron en el centro de Veio, cerca del templo de Juno.
En Veyes habìan inmensas riquezas y con estas se cambiò Roma; la ciudad ganada fue destruida y en Roma se comenzó a construir con la piedra sacada desde Cueva Oscura. Cueva oscura fue el nombre de un cantera de toba porosa semi-litoidea , de color amarillento, que se hallaba en la cresta situada entre Veyes y la orilla derecha del Tíber.
La toba es una roca piroplástica que se formó después de la actividad volcánica significativa que ha afectado a la zona entre los Montes Albanos y los Montes Sabadinos. La toba tiene diferentes colores debido a los componentes y por esta razón, así como por su bajo peso específico y las propiedades de aislamiento, que siempre ha sido considerada como un excelente material de construcción. Todavía existen canteras que extraen en el área porque la zona tiene un espesor considerable de los depósitos que ascendían a 70-80 metros.
El cambio de color de los tobas depende de su estratificación, de hecho las erupciones volcánicas que se subsiguieron entre 800.000 y 200.000 años atrás tuvieron flujos piroplastiche con características diferentes que se superpusieron. Los estudios geológicos en el Alto Valle del Tíber han fechado los primeros niveles de tobas hace unos 560.000 años y estos son los llamados tobas de Cueva Oscura.
Los romanos tenían la necesidad de los materiales de piedra del territorio de Veyes porque las canteras que se hallaban en Roma bajo el Capitolio y el Palatino estaban casi agotados y en cualquier caso no fueran bastante para los grandes trabajos que se estaban planeando para la ciudad. Las canteras de Cueva Oscura se localizaron aproximadamente diez millas lejano de Roma, en un valle donde fluía un afluente del Tiber que fue utilizado para el transporte de los materiales hacia el Urbe. Las canteras eran tanto en el aire abierto que en subterráneo y realizadas con un sistema de habitaciones rectas por pilares y con túneles largos incluso 100 metros y 6-8 metros de ancho, también superpuestas; estas galerías existen todavía, pero se encuentran dentro de una zona militar no accesible.
Con la piedra de Cueva Oscura se construyeron muchos monumentos de la edad republicana, como la expansión de las Murallas Servianas del siglo IV aC - todavía visibles en la plaza fuera de la estación de tren de Termini - el templo de Apolo Sosiano y también el cercano Teatro Marcelo, los templos republicanos A y C del Área Sagrada de Torre Argentina y el templo de Hércules Víctor o Hércules Olivario en el Foro Boario para mencionar los monumentos todavía visibles y donde es identificable la piedra de Cueva Oscura.
La toba de Cueva Oscura después del primer siglo dC fue menos utilizada porque no presentaba las propiedades estéticas de otras tobas como, por ejemplo, el peperino y porque además habían cambiado las técnicas de construcción. Las canteras se cerraron a finales del siglo VI d.C. y la extracción no recomenzó hasta el siglo pasado.





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