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El Agorà de los Italicos en Delos

El Agorà de los Italicos en Delos

La actividad mercantil en la antigua Roma fue ciertamente favorecida por la buena navegabilidad del Tíber y por la favorable conformación del río cerca de la desembocadura; además, el acceso al mar se encontraba en una posición muy feliz: en el centro de la costa tirrénica de la península itálica, que a su vez está en el medio del Mediterráneo.
La otra ventaja fue dada desde la edad arcaica por la posibilidad de aterrizaje, primero al natural del Velabro y a continuación, en el período de la República, al Puerto Tíberino en el banco en frente del Foro Boario; el crecimiento de los intercambios llevò entre el final de la República y el primer Imperio a la construcción del Emporio, una imponente estructura portuaria construida siempre en la orilla izquierda del Tíber.
La fortuna mercante de los romanos estaba estrechamente relacionada con las fortunas de sus guerras y las reglas mediante las cuales lograron sus victorias y la subyugación de otros pueblos; simplemente del mismo modo que capturaban los barcos militares, lo mismo hacian con los buques de carga, y por lo tanto la flota mercante romana creció en el número de barcos ganando cada vez más importancia en el Mediterráneo.
Los romanos eran también comerciantes audaces y sin escrúpulos como se evidencia por un incidente que ocurrió después de la primera Guerra Púnica, cuando los cartagineses capturaron, y luego regresaron, 500 comerciantes romanos que negociaban con las tribus que se habían rebelado contra Cartago. En la época del Imperio, estos mercadores llegaron a todas partes y con frecuencia tenían sucursales extranjeras para promover su comercio: las proscripciones de Mitrídates, que prohibiò a 80,000 mercaderos romanos su actividad en las ciudades de Asia, dan la medida de su presencia.
Fue después de las conquistas de Roma en el Este que los negociadores italianos (comerciantes) aumentaron su actividad y su riqueza y uno de los lugares que favoreció este desarrollo fue la isla de Delos, donde los comerciantes llegaron a construir la que todavía se conoce como Ágora de los Italicos.
En el siglo II aC la pequeña isla había sido ocupada por Roma y el Senado decidió convertirla en el primero puerto comercial de una nueva ruta comercial alternativa a la de Rodas; a este fin en 167 BC Roma declaró a Delos puerto libre después de haberla puesta bajo el control de Atenas. La poderosa Rhodes fue destruida económicamente, mientras que la pequeña isla de Delos llegó muy temprano, el maximum emporium totius orbis terrarum, el centro comercial más grande del mundo.
En el puerto operaban los comerciantes no sólo de Atenas, sino también del Este y sobre todo italicos, fueron estos últimos los que entre el final del siglo II a.C. y el I sec. a. C. construyeron un edificio para hacer sus negocios; era un edificio de dos pisos que no se comunicaba entre sí y con un gran patio central, que no estaba pavimentado, y sobre el cual se abrían algunas exedras que originalmente estaban cerradas poe medio de rejas.
Las características de la construcción y las crónicas de la época han llevado a los estudiosos a creer que en el Agorà de los Italicos tuvo lugar el mercado de los esclavos del Imperio, además de todos los demás oficios; un testimonio de Strabo habla de cerca de 10,000 esclavos por día comprados y vendidos en Delos.
Los nombres de algunos comerciantes italiacos son conocidos; estaban los Anicii que llegaron después de la conquista romana, los Saufeii llegados a principios del siglo II, los Magulnii, los Samiarii y los Satricanii llegaron alrededor del año 100 aC; pero fue especialmente durante la guerra civil que muchos de estos mercadores prefirieron establecerse en Delos, que se había convertido en una importante colonia romana ...



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